Cuestión de clase
Esta tarde me he dado cuenta -como si no lo supiera ya- de que siguen existiendo clases.
Se suben en el mismo autobús que tú, utilizan el mismo teléfono que tú, seguramente estudien también en la universidad como tú y probablemente hayan comprado la ropa en los mismas tiendas y superficies que tú, pero no son iguales.
Ellos se bajan en la última parada, para ti sólo es un trasbordo. Tú los miras desde la distancia, ellos a ti por encima del hombro. El idioma es el mismo, pero lo hablan con un acento diferente (debe ser que lo han aprendido en otro lugar). Y, por fin, su vestuario se remata con una colorida pulsera, diferente a la tuya. Ya lo dice Rafael Reig: todavía hay clases, como debe ser.
Lo siento, no he podido soportarlo.



perraca dijo
No lo entiendo :s debo ser tontísima. Me perdone.
2 Marzo 2009 | 09:33 PM