Bipartidismo
España debe huir del bipartidísmo.
Si la sociedad española ha podido llegar a una conclusión clara después de 30 años de democracia es que las mayorías absolutas son completamente funestas para la propia democracia.
Recuerde el lector aquellos maravillosos años de la 'beautiful people', en la que se vislumbraba un futuro negro para el pueblo, mientras el entorno del PSOE 'gozaba' de una tranquilidad absoluta para hacer y deshacer al gusto del consumidor.
Como tampoco podía ser de otra forma, mi misión es devolver a la memoria colectiva los magnificos cuatro años de mayoría popular. ¡Qué excelencia! ¡Qué diálogo! ¡Qué dictadura! De nuevo, y como había ocurrido dos legislaturas atrás, el mandato terminó mal. No hace falta recordar por qué, no deseo que este artículo se convierta en una carta dramática.
Se escuchan y leen comentarios sobre el poder que tienen los partidos regionalistas y las consecuencias negativas que esto provoca. Parece que hay un acuerdo sobre la necesidad de cambiar la Ley Electoral. El problema reside en para qué quieren unos el cambio y para qué debe hacerse, por el bien de la democracia, claro.
El cada vez más evidente bipartidismo en el que vive la sociedad española sólo puede solucionarse cuando 'pase algo'. Esto eso, cuando volvamos a 'disfrutar' de cuatro años de mayoría absoluta. El zénit de la democracia. El punto más álgido de la evolución democrática de un país como este. Hasta entonces, seguiremos sufriendo lo peor del sistema.
¡Que Dios no coja confesados!

